La Prueba de Esfuerzo:

 

Se utiliza para diagnosticar la enfermedad arterial coronaria. Permite ver cómo funciona el corazón durante el ejercicio. Las pruebas de esfuerzo también se denominan pruebas de esfuerzo físico, pruebas de tolerancia al ejercicio, ergometrías, electrocardiografías de esfuerzo o ECG de esfuerzo.

 

Durante la prueba de esfuerzo, se llevan en el pecho pequeños discos de metal denominados «electrodos». Los electrodos están conectados a cables denominados «derivaciones» que a su vez están conectados a un equipo que registra la actividad eléctrica de su corazón (electrocardiógrafo) y que tiene una pantalla que permite al médico observar en tiempo real el comportamiento de los latidos de su corazón mientras el paciente hace ejercicio.

 

Un técnico le colocará electrodos en el pecho de manera muy parecida a los que se colocan para realizar un electrocardiograma de reposo, con la diferencia que los cables que se colocan normalmente en brazos y piernas aquí se colocan a nivel de las clavículas y debajo de las costillas.

No debe comer ni beber durante las 4 horas previas a la prueba, evitando en particular todo lo que contenga cafeína, tal como el café, el té, las bebidas gaseosas, el chocolate y algunos analgésicos de venta libre. Además, hable con el médico sobre los medicamentos que esté tomando y pregúntele si debe suspenderlos antes de la prueba.

Durante la prueba, le pedirán que camine sobre una cinta sin fin (o tapiz rodante) o que ande en una bicicleta fija. Cada 2 o 3 minutos, el médico o el técnico aumentará la velocidad y la pendiente de la cinta sin fin o la bicicleta fija, para simular la sensación de caminar o andar en bicicleta cuesta arriba. El médico tratará de detectar cambios en el trazado del electrocardiograma y en los niveles de presión arterial, lo cual podría indicar que el corazón no está recibiendo suficiente oxígeno. Otros síntomas de enfermedad arterial coronaria incluyen dolor en el pecho o una falta de aire muy importante al hacer ejercicio.

Al finalizar la prueba, el médico le indicará una fase de relajación durante la cual le pedirá que se acueste o se siente y descanse. Después de la prueba, podrá comer, beber y reanudar sus actividades normales.